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domingo, 29 de septiembre de 2013

¿QUIÉN DIJO QUE BEST-SELLER NO ES SINÓNIMO DE CALIDAD?

Esta semana en el Hay Festival, se ha celebrado una mesa redonda en la que se ha tratado del mundo del best-seller.   En los últimos años, se ha creado una guerra entre partidarios de los autores de best-seller y detractores. Los unos alegan que un best-seller es un libro que adolece de cierta falta de calidad literaria.  Los otros defienden que la calidad está implícita en el hecho de que el libro te entretenga y te cuelgue desde la primera página.  No voy a entrar en esa polémica, pues posiblemente la verdad (como suele ser habitual) esté en ambas partes al mismo tiempo.  Hoy voy a poner un ejemplo de que un best-seller no sólo puede ser un libro entretenido, sino además de mucha calidad.  Y para ello he elegido a un autor magnífico y una de sus novelas más emblemáticas: Chacal, de Frederick Forsyth.

Sinopsis:  La historia parte de un hecho real, el intento de asesinato del entonces presidente Charles de Gaulle, cometido por un comando del grupo terrorista OAS, la captura del jefe de éstos y el fusilamiento de uno de los líderes de la organización. A partir de aquí, el escritor comienza a desarrollar la trama de ficción.
Con la premisa del protagonista, cuando hace acto de presencia en la novela: "Nadie está a salvo de la bala de un asesino", se va tejiendo la trama de la novela.

La OAS, acosada por la policía francesa, se refugia en el extranjero, y decide contratar a un asesino profesional que dice llamarse Chacal, para que mate al presidente, para vengarse por la muerte de su líder y dar un golpe de efecto en favor de su causa. Tres eran los candidatos para contratar y finalmente un británico es el elegido. Durante toda la novela no se revela la identidad de este frío y despiadado asesino.


Frederick Forsyth es el típico escritor inglés que sabe escribir magníficamente. y además, ha sido periodista, con lo que sus libros tienen un estilo muy legible, muy directo, pero sin perder ni un ápice de calidad literaria.  Otro elemento característico de Forsyth es su costumbre de documentar minuciosamente hasta el último detalle de la novela. No sólo el ambiente, sino hasta los elementos más inocentes de la misma. El calibre de un arma puede ser importante unos capítulos más adelante.  La forma de hablar de un personaje puede influir en la trama misma.  Leer una de sus novelas es enfrentarte a un juego cultural y perverso por parte del autor. No debes perder de vista ningún detalle, por pequeño que sea, pues es posible que el resultado final dependa de él... o no...

Otra característica fantástica  de Frederick Forsyth es la fuerza de sus historias. Están tan genialmente documentadas y presentadas, que acaba invadiéndote la duda.  Al acabar tienes la sensación de que tal vez esa historia ha sucedido. Es tan veraz, que "se non é vero, é ben trovato".  Un gran ejemplo de este tipo de trama serían otras novelas suyas, como "El Puño de Dios" o "El cuarto protocolo".

Por tanto, no sintáis remordimientos por leer un buen best-seller. Si además está escrito con la calidad de un Frederick Forsyth... será un tiempo muy bien empleado.

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