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lunes, 23 de septiembre de 2013

CONTINÚA LA LEYENDA

Como prometí, voy a hablar de la segunda parte de El Asirio, de Nicholas Guild.

Sinopsis: Nicholas Guild retoma las aventuras y desventuras de Tiglath Assur, una vez es exiliado de su patria natal. Puesta su cabeza en venta, tendrá que huir mezclándose con gran cantidad de civilizaciones y culturas, demostrando sus dotes para la diplomacia y el enorme carisma que emana. Despojado del trono por su hermanastro, condenado a errar por la tierra si logra escapar de los asesinos que le persiguen y acompañado únicamente de un leal servidor, Tiglath abandona la histórica ciudad de Nínive, tratando de ponerse a salvo y hacer fortuna, sabedor de que la estrella roja, una marca de nacimiento que ostenta en la palma de la mano como muestra del favor de los dioses, puede asimismo delatarle a sus enemigos. Sus andanzas le conducirán, entre otros lugares, al decadente Egipto, a una fortaleza comercial fenicia y a Sicilia, aterrorizada por un rey bandido, hasta que por fin regresa a Oriente para enfrentarse con su hermano en un encuentro que no sólo decidirá su destino sino el de varios imperios.


En algunos lugares hay lectores que dicen que es más floja que la primera parte. Yo no estoy de acuerdo con ellos.  Supongo que el problema que encuentran esos lectores es que hay menos "batallitas". Volvemos al viejo problema  de que muchos lectores de novela histórica, piensan que  una novela de este tipo  debe ser de "batallitas",  así como  un continuo culto al derramamiento de sangre y al gore.  Yo lo siento, pero cada vez que leo una novela que ensalza las corazas relucientes y los bíceps sudorosos, me imagino un desfile del Día del Orgullo Gay, pero sin gracia, sin música interesante y sin los piononos de la Pastelería Gravina.

¿Quién dijo que segundas partes no son buenas?
Seguramente algún sicario de Palpatine
(o de Asharhadon)

Esta novela es más madura. Posee más reflexiones, más intriga, sobre todo en la parte de Egipto; y más emotividad.  Las batallas se concentran, sobre todo, a partir del momento  en que el protagonista viaja a Sicilia, pero el personaje  ha aprendido de sus errores y de sus aciertos.  Ha crecido, pues en parte, de eso trata El Asirio: del crecimiento personal de un héroe. ¿Y acaso no son las historias de ese tipo las mejores?


No hagáis caso a quien os diga que La Estrella de Sangre es más floja que  El Asirio. A quienes afirman  eso yo les digo, simplemente, que El Imperio Contraataca tiene menos batallitas, pero es la mejor de todas las películas de Star Wars. y quien diga lo contrario, se las verá con Chewie.

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