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miércoles, 6 de noviembre de 2013

RICO-RICO (DÍGASE EN SUMERIO)

Como ya se va acercando la Navidad, y dado que a algunos les ha parecido curiosa la riqueza gastronómica de la cultura sumeria, he decidido hablar un poco de lo que comían. 

Hasta los dioses se pegaban banquetazos
en Sumeria. Y los pobres, de gorra.
Si pasearais por un mercado sumerio, lo más seguro es que os sintierais como en casa.  Muchos productos los usamos hoy día. Para empezar, eran grandes consumidores de carne de cerdo. De hecho, hay un proverbio sumerio que dice: "Del cerdo se come hasta el rabo". ¿Os suena familar?  Efectivamente, aprovechaban todo, hasta las tripas, porque hacían salchichas, de las cuales, las más apreciadas eran las picantes. Además del cerdo, comían vacunos, ovinos, aves variadas (con predilección por las ocas y los patos) y una gran variedad de pescado.  La ciudad de Ur estaba a unos 5 km del mar, junto a unas marismas plagadas de peces.  Y la de Eridu poseía puerto marítimo. En ella se han encontrado millones de espinas de pescado que demuestran la afición de los sumerios por los productos del mar.  Con los restos de las tripas, espinas, etc, se elaboraba una salsa, el Siqqu, parecida al Garum romano, que era muy cara y muy apreciada como condimento (aunque tal vez hoy día nos parecería algo apestosa). También habría que añadir el consumo de insectos como el saltamontes (langosta).

Libro de cocina conservado
en la Universidad de Yale.
En cuanto a vegetales, podríamos empezar por nombrar toda clase de cereales como la escanda, el trigo, la cebada, la avena... con los que se fabricaban más de 300 clases de pan, empanadas  y todo tipo de bizcochos y tortas, tanto con levadura como sin ella, que llevaban como ingredientes frutos secos como los piñones, las almendras, los pistachos, las avellanas; y también miel, manteca y mantequilla o requesón.  Conocían hortalizas como las zanahorias, los puerros, las cebollas, los ajos, los pepinos, las calabazas... Y en cuanto a frutas, los higos, las manzanas, las peras, etc...

Obviamente, todo esto estaba a disposición de quien pudiera pagarlo, pues la gente humilde solía reducir su dieta a gachas de cebada o avena, salvo en celebraciones especiales en que los templos o el palacio, invitaban a banquetes públicos.

Y como hoy me siento un poco Jamie Oliver, os voy a dar algunas recetas, por si tenéis el valor de probarlas. Observad que no conocemos las proporciones de cada ingrediente (os advierto que en Google vienen muchos antídotos, por si acaso):

CALDO SALADO:  Se usa una carne de ave al gusto, por ejemplo, pollo. Se añaden grasa de rabo de oveja, leche, piñas de ciprés, cebolla, trigo sarraceno, puerro, ajo y zurumu (se cree que era una planta aromática). Justo antes de colar el caldo para servirlo, se añade menta.

Cordero con algarrobas (modern version)
RELLENO PARA AVES: Harina, agua, cerveza, leche, mantequilla, dátiles, pasas, hijos, piñones, comino, cilantro y pétalos de arañuela (también conocida como "cabellos de Venus". Cuidado con esto porque hay alguna de la familia que es venenosa, así que mejor no os arriesguéis con este ingrediente y cambiadlo por pétalos de violeta).

HERVIDO ROJO: Agua, grasa de rabo de oveja, asaduras y callos, malta desgranada, cebollas, trigo sarraceno, comino, cilantro, puerros. La carne se añade cuando rompa a hervir, y debe haber estado macerando en la sangre del animal.

HERVIDO DE CABRITO: Se usa cabeza patas y rabo, aparte de algo de carne de pierna. Manteca, cebolla, puerros, ajo, sangre del cabrito, queso fresco y lentejas.  Antes de servir se espolvorea con migas de torta de cebada.

CORDERO CON ALGARROBAS: Cordero, cilantro, comino, sésamo, ajo, agua, puerro, yogur y algarrobas en polvo.  Cus-cús para acompañar. 

Trufas de dátil. ¿Quién teme a la caloría feroz?
PALOMA A LAS HIERBAS:  Paloma, vinagre de granada, mantequilla, asafétida, menta, cilantro, comino, canela, rúcula picada para acompañar, cebolla, puerro, ajo, yogur.

Y para acabar, un postrecito:

TRUFAS DE DÁTIL: Pistachos molidos, dátiles deshuesados y molidos, algo de miel y queso de untar. Se hacen bolitas y se rebozan en harina de almendra (o en coco si vais de modernos).


PD: Como vereis, alguna receta se parece un poco a las actuales recetas de la India o de Irán.

PD (bis): Tened bicarbonato a mano. nunca se sabe...


1 comentario:

  1. Me encantan las culturas antiguas de Oriente Medio y cocinear de vez en cuando, así que creo que esta entrada os ha quedado para chuparse los dedos.

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