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domingo, 22 de diciembre de 2013

THOSE MAGNIFICENT MEN IN THEIR EVIL MACHINES

A lo largo de los años, dentro del mundo de la informática,  he tenido numerosas ocasiones  de conocer a individuos que tuvieron una oportunidad para callarse y no la aprovecharon.   Siempre suelo contar, por ejemplo, acerca de cierto sobresaliente en la carrera de Informática que aseguraba que el Windows no tenía futuro alguno (mejor no voy a contar cómo se buscó él su propio futuro... eso da para una novela ;D). En otra ocasión, el entonces subdirector de relaciones con los medios de una  marca de móviles bastante popular, a la que no quiero señalar, pero últimamente se ha vuelto muy china, le dijo a un  periodista que los móviles nunca sufrirían  virus informáticos.  Espero que Santa Lucia le haya conservado la vista al buen señor, porque sus habilidades de gurú flojeaban.

¿Que los móviles no tienen virus? jajajajajajajaj
Hoy en día la mayor parte de los programas malware se diseñan, precisamente, para dispositivos móviles, sean teléfonos, tablets o iPhones.  Desde el punto de vista de la seguridad, puedes elegir entre  que te espíen descaradamente, o que el Android se llene de bichos no deseados. Muchos programas, incluso algunos que vienen implementados de fábrica, espían descaradamente nuestra privacidad. No sólo la posición en que estás a cada instante, sino tus hábitos de compra, de lectura, tus amistades, tus gustos... Todo ello acaba ,invariablemente, en manos de empresas de marketing.  ¿Por qué cuando se acerca tu aniversario de boda y a tu churri le encanta la India, "casualmente" te llega publicidad spam de viajes a la India? Pues porque lo saben todo sobre ti, ya que se lo has dicho sin querer.  Los móviles se están convirtiendo en algo tan fundamental en nuestra vida, y tan vulnerable, que recientemente se demostró que ya se puede controlar el fraude en el trabajo mediante un rastreo del GPS: si estás de baja y en tu móvil aparecen registrados desplazamientos a determinados lugares, así como compras de ocio... es que la baja laboral tiene muchos visos de ser falsa.   Si le dísteis vuestro móvil alegremente a los del Seguro, ellos saben lo que haces (dígase esto último acompañado de una banda sonora intrigante).

¿Consejos para evitar dolores de cabeza? Pues ahí van algunos:

  • Hay que fijarse bien en los permisos que se conceden. Lo sé, hay que leer para eso, pero... ¿quién
    A algunos móviles no se les puede quitar la batería.
    ¿Por qué? Pues para que SIEMPRE pueda ser rastreado.
    tiene miedo?
  • Procurad  bajar las APP de lugares que sean oficiales. Pero, ojo, eso no nos elimina los espionajes al 100%. El programa de gestión  que te regala tu banco, casi seguro que porta un par de instrucciones para saber tus hábitos de compra.
  • Ojito al proceso de instalación de una aplicación, que a veces los fabricantes la meten doblada. ¿Realmente crees que para jugar a los caramelitos necesitas que el programa acceda a tu GPS o a tu fichero de contactos? Uy uy uy.....
  • Ojo a las versiones beta y/o gratuitas de programas de pago, sobre todo si son muy populares. Para un diseñador de malware, no es nada difícil usar ingeniería inversa para diseñar un camaleón, o sea, un programa virtualmente idéntico al original, pero con unos cuantos añadidos, digamos, poco agradables (entre los que pueden encontrarse el acceso a la cámara, a los datos de tus amigos, a tus claves de acceso...)
  • Hay antivirus para dispositivos Android u otros. Y son gratis muchos de ellos. ¿A que eso suena bien y todo?


En resumen, que si pensabais que el único problema con el móvil era pagar las facturas, os equivocasteis.  Bienvenidos al siglo XXI, el siglo del espionaje sin necesidad de James Bond.  Otro día os hablaré de lo que sucede detrás del Google.

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