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domingo, 8 de marzo de 2015

LAS CHICAS SON GUERRERAS (IV)

Y para celebrar el Día de la Mujer Trabajadora he reservado un lugar especial, en mi apartado de chicas-hácker para su santa patrona, Jude Milhon, alias Saint Jude

St. Jude es uno de los casos más interesantes de chica-hácker que ha existido. Para empezar, era autodidacta, como todo hácker que se precie de serlo.  Aprendió a programar con el libro "Aprenda a programar Fortran por si mismo", lo que no está nada mal, pues los que nos hemos pegado con ese lenguaje de programación sabemos que, antes del año 88, tenía mucho "carácter". Ella empezó en el 67, y pronto estaba haciendo aplicaciones para la cadena de restaurantes de autoservicio Hom and Hardart.   Siempre fue una mujer muy particular, tanto en su combatividad al difundir el hacking entre las féminas, como a la hora de usar un lenguaje peculiar y sin pelos en la lengua.  Era tambien una amante del ciberpunk, y en ese término se basó para fundar la asociación Cypherpunk, pues tambien fue una acérrima defensora de la privacidad digital.

Una de sus frases favoritas era: "¡Las chicas necesitan módems!". Y es que sostenía que ese aparato podía convertirse en una de las mejores armas de las mujeres, pues como bien decía: "Tal vez las mujeres no seamos buenas en lucha física (tendría que haber conocido a mi prima), pero los teclados se nos dan muy bien (lo corroboro, ¿verdad, Cruella de Pink?)".  Otra de sus frases, que muestra sus opiniones sobre la privacidad digital es: "Se debe aprender a hackear como un arte marcial: un modo de defenderse de los políticos políticamente correctos, de las leyes que atropellan la intimidad de las personas, de los prejuiciosos y de la gente de mente estrecha de todas las confesiones." Hoy día resulta más actual que nunca. 

Además se hizo famosa por su intento de enseñar sexo-geek a las chicas hácker. Para ello escribió el libro: "El placer del sexo hácker", tambien conocido como "Wetware".  La intención de dicho libro la resumió muy bien la gran programadora Nadine Ulmer: "St. Jude me enseñó que no hace falta tener pechos grandes para ser una diosa del sexo. Todo lo que se necesita es tener mucho cerebro y adoptar la actitud correcta."

Para acabar citaré su definición de hackeo: "La evasión inteligente de límites impuestos, ya sea impuestos por el gobierno, por nuestras propias habilidades o por las leyes de la física".  O bien esta otra sacada de una de sus cartas: "Deberíamos entender a la Red como la escuela de la vida a la que muchas de nosotras no fuimos nunca, exponernos y sacarnos el miedo a no ser lo bastante simpáticas, lo bastante educadas, lo bastante fuertes, lo bastante lindas, lo bastante inteligentes o lo bastante lo que sea."

Amén, St. Jude, amén.

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