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martes, 2 de diciembre de 2014

A VUELTAS CON EL FACEBOOK

Estos últimos días se ha montado bastante polémica con el cambio de las condiciones de uso del Facebook. Me han consultado varias cuestiones acerca del tema, así que voy a dedicar una entrada a aclarar unos cuantos conceptos.

Algun@s de vosotr@s se ha dedicado a publicar un texto declarando que no acepta las condiciones, y amenazando con todo tipo de represalias legales. Bueno, pues ese tipo de declaraciones, no sirven para nada.  Sí, es cierto, te desahogas un poco, que nunca viene mal, pero a efectos legales, es como tocarle una sonata de Mozart a un elefante sordo.  Para empezar, los directivos de Facebook no se van a poner a leer tu muro, tienen cosas mejores que hacer, como consultar sus acciones en la Bolsa o los horarios de los casinos de Montecarlo. Por otra parte, tú has aceptado un contrato vinculante cuando te registraste en Facebook. Sí, he dicho VINCULANTE.  No importa que no pagues un solo euro.  Era un contrato de servicios en el que una empresa privada te ofrece X servicios a cambio de cero euros (ya sé que eso es relativo porque se lo cobran en "especie"). Como cualquier contrato, si no te gustan las condiciones... te vas y punto.  Nadie te obliga a quedarte.

En algunas de las declaraciones se hacía referencia al Tratado de Roma y a leyes de Propiedad Intelectual.  Bueno, yo no soy abogado, pero consultando por internet, la verdad es que no veo en qué se puedan aplicar esas leyes, que se citan en las declaraciones, a Facebook y sus nuevas condiciones de servicio.  No parece que el texto original lo haya redactado un abogado de verdad, o por lo menos, uno versado en el tema, pues ni siquiera nombra correctamente a la Ley de Propiedad Intelectual...

La pregunta, llegado este momento, es si los cambios en las condiciones de servicio de Facebook, nos van a afectar tanto como para que merezca la pena fabricar una guillotina.  ¿Nuestros datos van a aparecer en alguna oscura web de las Islas Turk, y por ello podrán robarnos nuestros ahorros? Buffff... Personalmente creo que se ha montado mucho ruido para pocas nueces. Ni siquiera llegan a avellanas.

Pese a lo que se suele pensar, Facebook no vende nuestros datos a terceros.  Permite que otros lo hagan, pero directamente no lo hace. ¿Cuándo van nuestros datos a parar a terceros? Pues cuando aceptas una aplicación, por ejemplo, un juego al que alguien "te invita", o cuando te llega uno de esos "vídeos escandalosos e increíbles" que te piden acceder a tus datos para poder ser visualizados. De ello se deduce que quien vende tus datos... eres tú. Y los vendes por nada. (Aprovecho para repetir que no acepto invitaciones a juegos, ni mando puntos a nadie. A mis amigas las hago maravillosas cenas, pero no las regalo puntos para subir niveles)

De la lectura de las nuevas condiciones se ve que la privacidad no ha cambiado nada. Si tú no quieres que algo se vea de forma pública, y que solo lo vean tus amigos, así seguirá siendo. Este es un buen momento para recordar lo de las fotos de los niños (http://bedwyrblog.blogspot.com.es/2014/09/fotos-de-ninos-y-redes-sociuales.html). Lo que va a seguir sucediendo es que Facebook te seguirá inundando de publicidad. Saben tus preferencias, pues tú mismo se las dices, y tienen códigos informáticos para adivinarlas.  Pero si has sobrevivido al actual spam y al que te envían Google, Gmail u otros... nada va a cambiar en tu vida. La única novedad real respecto a la publicidad es que si usas el Facebook en el móvil, y tienes puesto el GPS, además del spam te aconsejarán tiendas cercanas a tu posición, etc... 

En resúmen. Por esta vez, no es necesario cantar lo de "A las Barricadas". 

PD: Aprovecho para advertir que algunas de esas "declaraciones" que se copian unos a otros, son cadenas encubiertas. Algunos pillines las inventan para que la gente comparta, y así localizar cuentas de usuario a las que inundar de Spam.

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